Óscar Gutiérrez Aguilar (Madrid, 1964) es uno de los mejores técnicos analistas del balonmano español e internacional. Logró en el banquillo del Elda CEE el ascenso a la división de honor B en 2001 en Ceuta. Es un técnico de notable prestigio que nos habla de mucha cuestiones relevantes en una fase de ascenso como la de Elda. Gutiérrez posee un curriculum superlativo.
MIGUEL SANTIAGO RICO. Óscar viene de Lituania donde ha estado entrenando allí al Dragunas Klaipeda. Ahora nos habla desde Granada, donde se está celebrando el campeonato de España universitario, en el que compite su hijo.
Óscar comienza hablándonos del ascenso con el Elda CEE de Ceuta en 2001: «Es uno de los grandes recuerdos deportivos que tengo, porque el objetivo que se había planteado el club era el ascenso pero conseguir el objetivo no siempre es fácil. No teníamos una de las mejores plantillas, pero si había un gran grupo humano, y esa fue una de las claves, además hasta el último momento estuvimos confiando en nuestras posibilidades y al final conseguimos alfo que merecía el club y la ciudad de Elda».
Jugar de local en el Florentino es trascedente o no, así lo ve Óscar: » Es importante pero puede ser un arma de doble filo. Hay numerosos casos de anfitriones que son favoritos en la fase de ascenso y luego no logran el objetivo por la presión, por los nervios y luego es que una fase de ascenso es muy complicado porque al ser todo tan concentrado cualquier circunstancia que no puedas controlar: una lesión, una jugada fortuita que haya una tarjeta roja para un jugador te puede condicionar un partido y tienes poco margen de mejora.
Jugar de local es importante, no es decisivo, pero en la balanza si hay un apoyo masivo de la afición, como va a ser este caso, sí que puede ser de gran ayuda en momentos finales. Recuerdo el sector con Agustinos, perdimos el primer partido y en el último teníamos que ganar de 7 a Anaitasuna y nos salió un partido redondo y la presión ambiental y el ambiente que se creó ayudó mucho a que los jugadores salieran enchufados para conseguirlo, por lo tanto, sí se sabe controlar bien las emociones, es un factor positivo».
Respecto al sector del Florentino, Gutiérrez aseveró: «Ya hemos comentado lo importante que puede ser el jugar en casa y luego para mí es muy importante el primer partido, aunque tampoco pasa nada si se pierde, hay opciones. Pero las sensaciones que transmites ganando son muy importantes de cara al resto de equipos, a ti mismo y a la afición para encarar el resto de la fase de ascenso».
Interrogamos a Óscar acerca de los muchos años que han transcurrido en Elda sin división de honor B, exactamente 23 y nos dice: «Es algo difícil de entender, por historia y por la entidad del club, creo que podría hacer un magnífico papel en la división de honor plata y espero que vuelva pronto aunque ha habido varios intentos en diversas fases de ascenso, pero como hemos comentado una fase es muy complicada. Puedes hacer una fase regular muy buena y luego llegar a ir y por mil circunstancias se te va al traste. Espero que esta vez sí que lo consigan y que luego mantengan la categoría que eso luego también es muy complicado durante mucho tiempo».
Respecto a Gedeón Guardiola Villaplana como motor de este colectivo, Óscar afirmó: » A Gedeón lo conocemos todos, lo he tenido de alumno en el curso nacional de entrenadores. Está claro su conocimiento del Balonmano y eso es muy relevante para luego transmitirlo como entrenador. Es cierto que no imprescindible porque hay ejemplos de entrenadores que no han sido jugadores y también han sido muy buenos entrenadores. Gedeón aporta esa dosis extra de profesionalidad y cuando hablamos de ese término no nos referimos a los que están cobrando, sino a los que se dedican cien por cien y hacen las cosas con una planificación seria y él está demostrando con hechos que le da ese salto de calidad. Para mí, es un acierto haber contado con Gedeón y seguro que va a estar durante mucho tiempo ahí».
Para concluir, aborda la tesitura por la que transita la Liga Asobal y la división de Honor Plata: «Todos sabemos que es el mejor momento ni para una ni para la otra, ha habido momentos mejores, El hecho de que no sea un buen momento económico y que muchos jugadores y entrenadores hayan emigrado a ligas extranjeras, ha permitido que otros balonmanistas hayan subido a esas categorías. Creo que a la Liga Asobal habría que darle una vuelta muy importante como se hizo en Francia, donde todos los actores que intervenían se pudieron de acuerdo para trabajar juntos y buscar una solución y así ha crecido. En la Liga Asobal sabemos que hay un campeón, el FC Barcelona, para varios años y habría que buscar una fórmula para igualar los presupuestos e incluso buscar un play off donde hubiera más opciones. Seguir haciendo lo que estamos haciendo no nos da una alegría competitiva, aunque el resto de equipos sí que están igualados y eso hay que mejorarlo.
Y en la división de Honor Plata, todo lo contrario siempre ha habido muchísima igualdad y es una liga donde cualquier equipo puede perder en cualquier campo y eso lo hace una liga bastante atractiva».