El Memorial José Antonio López Argumánez «Nano» celebra en este 2026 nada menos que su trigésimo quinta edición. No es nada sencillo que este fantástico torneo de balonmano escolar se mantenga activo durante tantos años. Pero Miguel Ángel Rodríguez Córcoles y su equipo han logrado que el Memorial Nano siga siendo un referente del balonmano formativo en el contexto provincial y autonómico.
MIGUEL SANTIAGO RICO. Este sábado 25 de abril se celebra en el Pintor Sorolla el 35º Torneo de balonmano escolar José Antonio López Argumánez «Nano» con 35 equipos inscritos, distribuidos en 6 categorías y con un número aproximado de partidos de 75 nada menos.
En esta edición número 35 el padrino del evento será el exjugador y capitán de la selección española de balonmano Gedeón Guardiola Villaplana (Petrer, 1984). El actual técnico del Balonmano Elda CEE, vicelíder del grupo E de Primera Estatal, ya ha estado en el Sorolla en varias oportunidades festejando los éxitos que obtuvo con los Hispanos, entre ellos, 1 BRONCE Olímpico, 1 ORO Mundial y 2 OROS Europeos, entre otros muchos éxitos.
Además, y como es tradición en el Nano, volverán a implementar el proyecto de la «PORTERÍA SOLIDARIA» en favor de Cruz Roja de Elda. Todos los alimentos y productos de higiene que traigan los jugadores/as durante el día del torneo recibirán un vale para entrar en el sorteo de una camiseta del FC Barcelona firmada por Aleix Gómez y Jonathan Carlsbogård, ambos del Barça, de un balón firmado por el padrino Gedeón Guardiola y por una chaqueta de la equipación de la selección española de balonmano. Además, los dos clubs de balonmano de nuestra ciudad, el Elda Prestigio y el Centro Excursionista, les han cedido sendas camisetas de su primera plantilla.
EL ESPÍRITU DEL TORNEO: Queda plasmado magníficamente en este manifiesto: «Queremos que cada niño y cada niña aprenda a jugar al balonmano mientras disfruta, se relaciona y construye recuerdos positivos.
Este torneo incorpora iniciativas pensadas para fomentar la deportividad de manera activa y visible como el “VAR de la Honestidad” permite que el árbitro consulte a los propios jugadores para tomar la decisión más justa en determinadas situaciones.
No se trata solo de aplicar reglas, sino de fomentar la responsabilidad y la honestidad en tiempo real.
También se ha establecido una medida simbólica y educativa ante posibles faltas de respeto desde la grada: si se produce una conducta inapropiada, ambos equipos darán la espalda al sector implicado. No se responde con gritos, sino con un gesto que invita a la reflexión. Además, se ha creado una Clasificación de la Deportividad. La tarjeta verde suma puntos por actitudes ejemplares. La tarjeta negra advierte y penaliza conductas contrarias a los valores del deporte escolar. Porque el comportamiento también forma parte del juego».