En el Deportivo hemos contemplado en más de 3 décadas escenas inauditas, impropias de una entidad centenaria que en 11 días cumple 105 años de vida. Lo de hoy, la destitución al mediodía de este 6 de septiembre de Claudio Barragán Escobar es una vergüenza inexplicable. Ni excusas relacionadas con la llegada de la nueva propiedad, ni otras «milongas» similares pueden validar una decisión vergonzosa e inexplicable. Ferrando asume de forma interina las funciones de entrenador hasta que quien mande, diga quien se hace cargo del plantel.
MIGUEL SANTIAGO RICO. Los puristas y ortodoxos del balompié se soliviantan cuando asevero que «el fútbol es una gran mentira». Pero no deben hacerlo por cuanto ejemplos como el de la inopinada destitución de Claudio Barragán en la jornada 4 del campeonato nacional de Liga de Segunda División otorgan soporte y carta de naturaleza a una frase demasiado manida en las últimas fechas.
A primera hora de la calurosa tarde del día de San Juan, del verano de 2024, el CDE comunicó el incomprensible adiós de Estévez, un técnico idolatrado por buena parte de la parroquia azulgrana. El granadino había ascendido al Deportivo a Segunda División y lo había mantenido en su primer año en Plata tras casi 60 años sin militar en esta categoría.
Hoy, 6 de septiembre, dos años después, no es sólo que se hayan cargado a otro gran ídolo de la afición azulgrana como es Claudio Barragán, el hombre que hizo campeón de Primera RFEF al Deportivo, es que lo han echado en la jornada 4 y cuando le acababan de traer a seis futbolistas. Ahora se ponen excusas de si ha sido la nueva propiedad… Sean colombianos, argentinos o chilenos, no es de recibo una determinación como la que nos ocupa.
Barragán ascendió al CDE a Segunda División cuando nadie lo esperaba, y mucho menos la propiedad colombiana. No se le ratificó oficialmente en el cargo, parecía evidente que iba a seguir, pero ni se oficializaba la continuidad ni se decía lo contrario, fue todo muy raro en el post-ascenso. No podían echarlo, aunque quisiesen, había una campaña de captación de abonados y Barragán se había ganado a pulso el cariño y la admiración de la afición deportivista. Siempre se ha acordado de ellos, siempre les ha agradecido su apoyo, se ha mostrado siempre como una persona sencilla, humilde, de la calle, accesible para todo el mundo, querido por tod@s. En las comparecencias de prensa, siempre se ganaba al que le veía y escuchaba, sin papeles, sin anotaciones previas, desde la humildad, natural, nada artificial. El primero que saludaba a la parroquia azulgrana que recibe al equipo en los partidos de fuera de Elda.
Llegó para salvar al filial y lo salvó, comenzó en la 25-26 dirigiendo al filial en Lliga Comunitat hasta que echaron a Cabello en la jornada 8, inexplicable la llegada de este técnico a Elda con el debido respeto. Lo subieron al primer equipo, era provisional aunque se ganó a pulso la continuidad hasta hacer al equipo campeón. No podían despedirlo y ahora, a las primeras de cambio, quien haya sido, los antiguos, los nuevos o el Espíritu Santo, se lo cargan de forma inexplicable.
Hoy, este mediodía, Claudio estaba viendo al filial tras haber entrenado con el primer equipo después del 0-0 de ayer ante un futuro equipo de Primera División. Primera portería a cero, dos puntos al bolsillo, y además, en Leganés se le fue un tercero increíblemente, un tercer punto que mereció. Y ahora han traído seis futbolistas y habría que dejarles tiempo para que encajen en el plantel y den el rendimiento apetecido.
Cuando Claudio se fue a cambiar este domingo, por cuanto vestía la ropa del entreno, le cambiaron la vida con una destitución vergonzosa e inexplicable. Una pena. Espero que le dejen despedirse.
Ya no le podremos sacar a hombros… Este no es mi Deportivo.