NORUEGA: IMPOSSIBLE IS NOTHING

Diecinueve victorias noruegas en veinticuatro confrontaciones oficiales frente a la selección española de femenino evidencian la supremacía nórdica sobre las #Guerreras, que sólo batieron a Noruega en tres oportunidades, mientras que las dos confrontaciones restantes acabaron en tablas. Hoy a las 20:30 en el fastuoso Arena de Leipzig, España y Noruega se vuelven a ver las caras, aunque esta vez demasiado pronto, en la ronda de octavos de final. 

La Noruega de Hergeirsson, heredera de la de Breivik, aunque con un sustantivo cambio generacional ya prácticamente consumado, sólo claudicó frente a la pujante Suecia de Isabelle Gullden. Pero si algo ha distinguido a Noruega en etapa contemporánea es su solidez competitiva, se trata de una escuadra que siempre transita de menos a más en las grandes citas internacionales.

En la portería, el sempiterno regreso de Katrine Lunde (37 años) unido al álgido estado de forma de Kari Aalvik Grimsbo (32 años) conforman una dupla superlativa que eleva notablemente las prestaciones del 6-0 nórdico, no demasiado fino ante Suecia, con 31 goles encajados. En cualquier caso. Lunde y Grimsbo, con 44% de efectividad entre ambas, fueron las mejores en la primera fase. El sueco Mats Olsson tiene mucho que ver en el imponente poderío de la portería noruega.

Fieles a la filosofía ancestral del balonmano escandinavo, las noruegas son letales en el contragolpe, aunque en este certamen sólo el 21,4 por ciento de sus goles vinieron gracias a este departamento del juego.

El poderío noruego en el ataque posicional gira en torno a los seis metros, exteriores y pivote. donde sobresale la genial Heidi Loke y las exteriores Herrem, Kurtovic o Solberg.

La topscorer sigue siendo la pequeña Nora Mork (apenas 1.67) con 31 goles, eso sí 13 de penalti (por cierto erró tres).

Lo más endeble de las noruegas prosigue localizado en el lanzamiento exterior, apenas 20 goles de 9 metros con baja eficacia, de apenas 43%.

Pero en la primera línea noruega sobresale sobre todo la playmaker Stine Oftedal, pequeña de 1.67, pero rapidísima y desequilibrante, además de ser la mejor pasadora del certamen germano.

En el lateral izquierdo también hay que vigilar a la lateral Veronica Kristiansen, prácticamente la única lanzadora eficaz de este colectivo, no muy grande (1.75), pero sí brillante por momentos.

Aunque el islandés Hergeirsson sí posee muchos recursos humanos para jugar intenso y veloz, merced a un banquillo joven pero atrevido.

NO ES IMPOSIBLE derrotar a este conjunto noruego, pero hay que jugar muy, muy bien para poder alzarse con la victoria. Suerte, Guerreras.

Foto: Vidar Ruud, NTB Scanpix

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